
La empresa italiana Scrigno (que significa “escondido” en castellano) nace en 1989 con la genial idea del empresario Giuseppe Berardi, que al clásico concepto de puerta corredera, añade un elemento que lo convierte en un producto original y diferente del resto de los que se ofrecían hasta entonces en en el mercado: la innovadora solución empotrada dentro del mismo tabique. Se trata de un premarco metálico con guías que permite “esconder” la puerta en el mismo plano.
A partir de entonces ya no sería necesario un doble tabique para ocultar una puerta empotrada. Ganamos con ello no sólo estética y facilidad de manejo sino 25 cm de espacio, muy necesarios en las casas actuales.
Pues bien, utilizando el mismo sistema de premarco empotrado, Scrigno comercializa también premarcos para rejas y persianas empotradas.
