
El otro día estaba con un amigo ayudándole a decorar su casa (estoy segura de que nos ha pasado a todos los redactores de Decoesfera, antes o después) y me comentó que había leído un post de hace unos años en el que hablábamos de pegar cuadros con velcro a la pared. Este invento funciona muy bien cuando dispones de unas paredes lisas ya que te permite quitar y poner los cuadros tantas veces como lo necesites.
El problema que tenía mi amigo era que sus paredes están pintadas con gotelé y por el momento no tiene ni el presupuesto ni las ganas ni la urgencia de quitarlo, así que estuvimos discutiendo si la solución del velcro de doble cara funcionaría en su caso.
A simple vista, la respuesta debería de ser sí porque este velcro lleva una parte acolchada por la parte del pegamento, lo cual le permite ajustarse a ciertas irregularidades de la pared sin mayor problema. El caso es que su gotelé es muy puntiagudo y observamos que incluso con ese acolchado quedaban pequeños huecos al aire.

