
A veces el consumismo nos puede, y compramos todo tipo de ambientadores químicos cuando podemos hacer que la casa huela bien con ambientadores naturales que son totalmente ecológicos y la mar de económicos, pues usan como recambio alguno cosas que normalmente tiramos a la basura.
Que levante la mano el que nunca se haya acercado a una naranja recién pelada para disfrutar de ese magnífico olor. Pues bien, si en vez de desechar esas pieles, las ensartamos en una varilla que nos permita situarlas sobre el radiador (la de la imagen es de Tour de Fork) podremos disfrutar de ese magnífico aroma gracias al efecto difusor del calor. Además, una vez se han secado las pieles se pueden utilizar en tartas y mermeladas caseras.
Pero no dejéis de leer, que eso no es todo, también hay una idea para hacer que la nevera no huela mal.












