
El artista impostor es escenógrafo, se llama Christophe Koziel y ha creado un nuevo género de trampantojos para teatralizar también nuestras casas: las Impostures Visuelles. Se trata de reproducciones de objetos y muebles reales, a menudo hallados en viviendas particulares o prestigiosas tiendas de anticuarios donde las piezas originales son fotografíadas para luego reproducirlas sobre un soporte plástico, opaco y rígido de 3mm. de espesor.
Aunque el soporte sea plano el efecto de volumen está garantizado por la alta calidad de las fotografías y el sutil juego de luces y sombras. De esta manera se conservan intactas las huellas del tiempo y los mínimos detalles que dan verdadero encanto a cada pieza: las vetas de la madera, el brillo de los dorados o el grano de la piedra.
Para aumentar aún más el efecto se añaden accesorios de verdad: tiradores para las cómodas o clavos de tapicero en los sillones, tal como vemos en la asombrosa reproducción del sillón Chester de la imagen.









