
Lo bueno de viajar a climas menos áridos es que encuentras soluciones decorativas que serían difíciles de ver en según que zonas del planeta. Te das cuenta de la relación que tiene la arquitectura con el entorno, de que no se puede hacer lo mismo en Madrid que en Estocolmo. Por muy universalizado que esté el diseño, la arquitectura se debe al lugar.
Paseando por Friburgo, en Suiza, encontré varias casas con fachadas que estaban completamente cubiertas por enredaderas, el resultado es cuanto menos curioso, le da un toque muy especial y destaca entre el resto de edificios.
Si tienes la suerte de tener una casa en el campo o un edificio sólo para ti en algún pueblo o ciudad, tal vez te resulte interesante probarlo, pero antes veamos cuales son las ventajas e inconvenientes de vivir envuelto en verde.

Tras hablar, hace unos días, del 


