
Para mí no hay momento más placentero a lo largo del día que cuando llego a casa después del trabajo, me pongo cómodo, voy a mi rincón de lectura, y me siento en el sillón con un buen libro, con las últimas revistas de decoración o con el ordenador portatil, para leer los artículos de mis compañeros en Decoesfera.
Una idea errónea es que un rincón de lectura requiere mucho espacio; y no, no es así. Basta con apenas dos metros cuadrados para situar un sillón cómodo, una mesita para apoyar los libros, y una buena lámpara de mesa o de pie. Lo ideal es ubicarlo en el salón, alejado de la televisión, por eso de la tentación de la “caja tonta” y demás.
Hoy quiero compartir con todos vosotros dos ideas, que representan dos estilos decorativos diferentes, que os sirvan como inspiración para montar vuestro rincón de lectura. El primero de ellos es más sofisticado, con un estilo sesentero, retro, tan en boga en la actualidad, y en el que sobresale una pieza icónica del diseño del siglo XX: la clásica “Long Chair” (1956) de los Eames.













