
Los baños y las cocinas son lo que más se presta a ser “heredados” de otros inquilinos anteriores de nuestras casas, tanto si las compramos como si las alquilamos. Así pues, cuando llegas a vivir en una casa nueva siempre te asalta la duda de mantener baños y cocinas hasta que ahorres para cambiarlos o ponerlos a tu gusto desde el primer momento. En el caso que nos ocupa es un baño heredado que se complicó con una gotera heredada también y que desencadenó un cambio profundo.
En nuestro baño de partida tenemos un mueble oscuro con encimera de granito (no sabemos si en piedra natural o sintético) y un espejo de esos que tienen poca solución. En este entorno tan oscuro necesitaríamos muebles más claros para ganar espacio visual y una actualización tanto de los sanitarios como de los revestimientos.
En el “después” podéis ver cómo el lavabo se ha cambiado por completo y se ha elegido un modelo más actual, cuadrado, que se ha colocado sobre el nuevo mueble quedando exento en vez de estar incrustado en una encimera. No sabría deciros si el grifo también está cambiado porque la verdad es que se parece un montón al de la primera imagen, pero en la segunda me gusta mucho más porque al no estar pegado a la encimera se ve mucho mejor.












