
A finales de los años 80 surgió un grupo ¿musical? que cantaban mientras blandían unos enormes abanicos. Los Locomía, que vaya nombrecito también. El caso es que verlos actuar era un poco volverse loco, con tanto cacharro volando sobre sus cabezas. Cuando he visto este reloj que nos ocupa, Manifold Clock, no he podido evitar asociarlo con ellos. Afortunadamente el tiempo transcurre despacio, mucho más lento que las muñecas de aquellos muchachos, pues son la manillas del reloj las que enarbolan una especie de abanicos giratorios.
Ancladas sobre un pequeño soporte, las manillas llevan una superficie irregular y colorida adosada a ellas, de manera que al ir girando crean un lento baile en tres dimensiones. Viendo el vídeo en el que se muestra el aparato en acción, me pregunto si no será más bien un bonito objeto curioso, ya que no resulta tan fácil identificar la hora que marca según qué posición adopte. Algunas son muy claras, pero otras, en las que las agujas quedan casi envueltas, resultan difíciles de identificar.






Con la llegada del verano, los niños están en casa a todas horas, y es un buen momento para pasar más tiempo con ellos. Hoy os propongo una manualidad que, además de ser entretenida y fácil de hacer, dará un toque personal a cualquier habitación de la casa mientras os proporciona una manera divertida de enseñar vuestras fotografías.