
Habitualmente soy de las que huyen del dorado y del plateado en la decoración porque es muy fácil pasarse de hortera y que al final nuestra casa parezca una whiskería, pero hoy voy a hacer una excepción después de ver la imagen que tenéis sobre estas líneas. Lo que tiene de especial el dormitorio que veis sobre estas líneas es, precisamente, la cama pintada de plata.
En este caso tenemos una cama de aspecto antiguo que se ha actualizado dándole la capa de pintura por encima, con lo que tenemos un dormitorio que gana en glamur. Hagamos un ejercicio de imaginación y pensemos por un momento que la hubieran pintado de negro, con lo que el ambiente habría cambiado por completo, con un aspecto más serio.









