
Mira la imagen de arriba. ¿La has visto? Seguro que sí, ahora cierra los ojos y piensa en la persona que vive en esa casa, estoy segura de que puedes sacar muchos datos: que es una persona joven por el color, tranquila por la serenidad de la casa, que le gusta la música,...
En fin, lo que quiero decir es que, nuestra casa habla de nosotros pero para ello, a la hora de decorar debemos conseguir que nuestra personalidad se vea, y esto no es nada sencillo, de hecho si observas otras de las fotos de decoesfera, y cierres los ojos después como acabas de hacer con la imagen anterior no recabes ni un sólo dato de las personas que viven en esa casa.
Pues bien, como el tema de la personalidad en nuestra decoración era un tema que habíamos dejado un poco de lado, hoy se me ha ocurrido hacer un post sobre ello, y daros algunos consejos prácticos sencillos para conseguir darle personalidad a nuestra casa a la hora de decorar.





Un hogar no es solo una serie de espacios vacíos y distribuciones de luz, depende de nosotros que una zona adecuada a nuestras necesidades y recursos se convierta en un lugar acogedor en el que descansar y hacer vida, además de, y sobre todo, sentirse a gusto.
Por ello, un hogar debería ser un reflejo personal de nosotros mismos, y no tanto un ambiente cargado de objetos, como si fuera un museo o una exposición.Lo primordial entonces es decidir un estilo. Formas de estilos hay muchas, desde las mas llamativas hasta las mas sencillas y rústicas. Un estilo no tiene por qué ser provocador ni excesivamente empalagoso, una ambientación muy llamativa pronto quedará obsoleta y hará que nos cansemos de ella en poco tiempo.
Debemos pensar siempre en el uso y disfrute de lo que vayamos integrando, apostando por unos muebles naturales y de calidad, respetuosos con los recursos naturales y que, a la vez, podamos ir completanto progresivamente, con objetos que personalicen las estancias y que nos evoquen familiaridad e intimidad.