
Aunque mucha gente se extraña cuando lo digo, disfruto mucho más la terraza de mi casa en invierno que en verano. Esto se debe principalmente a un factor: el sol. En los meses fríos es un bien preciado, y para mi no tiene precio poder salir una mañana de enero a desayunar al calor de ese sol tibio.
En verano, sin embargo, todos huimos del astro rey salvo para ponernos morenos, y si no queremos que nuestra querida terraza se convierta en un horno al aire libre debemos aprender cómo conseguir una buena sombra y así disfrutar de la fresca brisa bajo su cobijo.
Ahora voy a tratar de hacer un pequeño repaso por todas las alternativas decorativas que tenemos para lograr una sombra fresca y agradable sin hipotecar ni el espacio ni el diseño de nuestra terraza ni tampoco gastarnos una fortuna.



