Paseando por Re-nest, un blog sobre diseño y decoración verde, me he encontrado con esta casa (que por cierto está en alquiler por si te interesa). Una casa prefabricada, con suelos y baños de bambú y anclada en lo alto de una montaña en medio de la naturaleza.
Está claro que todos no nos podemos permitir vivir en un sitio así, ya sea por nuestra economía o por nuestro trabajo, pero lo que sí podemos hacer es imitar a esta vivienda consiguiendo en nuestra casa un aspecto tranquilo y muy natural. Por supuesto están las limitaciones del espacio y del entorno pero siempre hay cosas que podemos hacer.
En concreto de esta casa yo me he fijado en el dormitorio que quería mostraros, y dentro de él en la pared de impacto que han creado en madera.





¡Pues claro! Sobre todo en casas donde se haya optado por unir espacios, y donde por tanto las habitaciones sean de grandes superficies, una pared de impacto pierde parte de su sentido, por un lado pueden oscurecer demasiado la habitación aunque nos aporten profundidad y por otro al estar distribuyendo el color por un gran espacio no conseguiremos destacar una zona determinada. 
Que el cabecero es una de las partes más importantes y decorativas de nuestro dormitorio lo sabemos todos, pero en un piso pequeño se hace necesario que sea algo más que decorativo, necesitamos que además sea útil. 