
Desde que os hablé el otro día sobre la disyuntiva chimenea/televisión he realizado otros curiosos hallazgos para la instalación de los, cada vez más habituales, televisores de pantalla plana en nuestras casas. No puedo por menos que compartirlos con vosotros.
Esta vez, sin dejar de ser innovadores, son adecuados para una decoración más clásica que los que vimos anteriormente. El de la fotografía de arriba es un marco que consigue que nuestra pantalla sea como una obra de arte. Existe en tres tamaños, para 37”, 42” y 50”, que cuestan entre 399 y 599$.
A continuación vemos otra composición, con el mismo marco, pero esta vez dentro de un mueble.
