
Los que tenéis la suerte de tener un jardín en casa, o una terraza seguro que estáis acostumbrados a batallar contra el óxido. Los elementos metálicos que permanecen a la intemperie suelen llenarse de óxido si no se les realiza el mantenimiento adecuado. Las pinturas antióxido son las grandes aliadas en estos casos, pero si no habéis prevenido su aparición, hoy os traigo tres remedios caseros que eliminarán (o al menos limitarán) el óxido una vez sale.
1. Sal+lima: Primero espolvorea con sal la parte afectada por el óxido y después frótala con zumo de lima. Deja reposar dos o tres horas y luego retíralo con la corteza de la lima. Este truco también funciona con limón.









