
Es cada vez más frecuente en decoración el despunte de jóvenes diseñadores que parten para sus creaciones de piezas de deshecho y de mobiliario de segunda mano. Con grandes dosis de ingenio (es una premisa admitida que el ingenio se agudiza en épocas de crisis), dan una nueva oportunidad, una nueva vida, a objetos que en tiempos de bonanza hubieran ido a parar, sin ningún tipo de reparos, a los contenedores de basura. El reciclaje, como hemos mencionado en otras ocasiones, es plena tendencia.
Y así lo ha entendido el dúo formado por James Russell y Hannah Plumb, los dos jóvenes diseñadores británicos, creadores de la firma James Plumb, la cual ha sido finalista, en la categoría “Diseñador del año”, de los prestigiosos British Design Awards 2011. La pareja, que está a la vanguardia de esta nueva tendencia, tiene un talento especial para encontrar el potencial escondido de los muebles y los objetos desvencijados, a los que, tras una estudiada intervención, imprimen nuevas utilidades.







