La semana decorativa (XX)

Nos cuentan en bellevivir que la profesión de decorador, ornemaniste, nació en Francia hacia el siglo XVI debido a la necesidad de disponer de una persona con conocimientos suficientes para poder ayudar al artista a sacar el máximo provecho de su talento, colocar cada pieza del mobiliario en el lugar adecuado para lograr el mejor efecto y, al mismo tiempo, ayudar a que el cliente tuviera una visión general del conjunto.
Años más tarde, también en Francia cómo no, nació lo que hoy como conocemos como el estilo Luis XV que junto con el Luis XVI, su continuación, es sin duda uno de mis preferidos. Gracias a Greet Lefrévre nos enteramos de la existencia de Maison Massant, una empresa belga que reproduce de manera artesanal y con absoluta fidelidad y respeto muebles de esa época.
Un ejemplo lo tenemos en la imagen que vemos arriba, cuando menos curioso. Se trata de un pequeño taburete, reproducido a partir de un documento original hacia 1760, que puede servir también de morada calentita a nuestro animal de compañía. Y es que ya entonces se estilaban los muebles versátiles con varias funciones y además luciendo piel, según nuestras actuales tendencias otoñales.






