
A lo mejor estáis pensando que me he vuelto loca y que eso es solo un juego de construcciones para niños que no puede tener ninguna utilidad funcional en el hogar, además de entretener a los más pequeños de la casa mientras nosotros intentamos hacer algunas tareas, pues veréis, nada mas lejos de la realidad, en la cocina y en el comedor puede sernos muy útil.
Todo es cuestión de echarle imaginación a la cosa y de pensar en que se puede emplear cada una de las piezas, hay un montón de complementos a la hora de servir y decorar la mesa, que no tienen por qué tener una forma concreta, las formas geométricas pueden servir para la recreación de posavasos, soportes para palillos…
Es mejor si el juego está ya diseñado para su uso en la cocina, así las piezas estarán perfectamente adaptadas a su función o tendrán formas que se puedan asociar con la comida y que resulten un buen adorno para la mesa, pero aún un juego de construcciones sin más podría tener su parte de utilidad, vamos a verlo.









He de reconocer que me encanta todo aquello que tiene un toque oriental, sobre todo cuando hablamos de juegos o de decoración, no digamos cuando se unen las dos cosas, como en el caso de la estantería que os traigo hoy, Zen, diseñada por Jung Kae Yup. 


