
Esta semana pasada he estado en Nueva York, coincidiendo con las vísperas de Halloween, y he podido comprobar cómo se vive allí esta festividad que tan arraigada está en Estados Unidos. He de decir que no recordaba haber visto tanto cuidado en una decoración doméstica de exterior, se nota que esa noche es especial para mucha gente y en consecuencia crean unos decorados perfectos para el truco o trato. Algunos montajes no se limitaban solo a una puerta o un balcón, ocupando toda la fachada de un edificio, como veremos a lo largo de este post dedicado a la decoración urbana de Halloween en Nueva York.
Calabazas, gatos negros, arañas y pies colgantes
Esta es una de las decoraciones que más me gustó. El edificio ayudaba mucho, ya que era una preciosa casa de tres plantas de piedra y ladrillo situada en la esquina entre la calle E 86 y Henderson Pl. Estaba decorada con la intención de resultar terrorífica y bonita a partes iguales. Mientras yo me embelesaba con los detalles y el sentido del humor con que estaban puestos, llegó un grupo de escolares (de unos cinco años) con su profesora, y aquello se convirtió en un griterío.









