Literas tipo tren, la mejor opción para aprovechar el espacio

Hace unos años (cuando los precios de la vivienda eran altos, pero una pareja podía permitirse comprarse un piso de dos habitaciones) una amiga se compró un piso en Madrid, pequeño pero acogedor, de dos habitaciones, una más grande, para el dormitorio de matrimonio, otra más pequeña, destinada a ser la habitación de un hijo.
Con el primer niño todo perfecto, el problema fue cuando llegó el segundo y sólo había una habitación. Los precios ya habían subido y no había quien pudiera comprar otra casa.
Una litera suponía tener que renunciar a gran parte de la pared como espacio de almacenamiento, renunciando a estanterías, y no había espacio para colocar dos camas sobre el suelo.






