
No es la primera vez que discutimos acerca de la estética de los graffitis y normalmente la mayoría coincidimos en que los que están bien pintados, obviamente, pueden quedar bonitos dependiendo del lugar en el que se coloquen, pues bien, en ese sentido tal vez sea una buena idea tenerlos un poco escondidos y que se vean sólo cuando nosotros queramos, algo similar se hace con los tatuajes, que mucha gente se hace en zonas ocultas.
La idea en este caso de la mano de Ilan Dei, consiste en colocar graffitis en sitios de muebles que no se vean de forma permanente, es decir que los dibujos están ocultos en general y sólo se ven en posiciones determinadas o cuando nosotros queremos, aparentemente el mueble de la primera imagen es muy serio y nadie se espera los coloristas secretos que oculta en su interior, vamos a descubrirlos.

