.jpg)
Todos hemos visto, en numerosas ocasiones, muebles y complementos de Ikea que han sido tuneados y modificados para cambiarles el aspecto o darles un uso diferente para el que han sido concebidos. Es una manera de, ante el aumento cada vez más grande de personas que compramos en la firma sueca, distinguir nuestras piezas de las demás para personalizarlas y adecuarlas a nuestros gustos o necesidades.
Ha surgido así en todo el mundo una gran masa de hackers de Ikea (fundamentalmente a través de blogs personales), que ponen todo su ingenio y creatividad al servicio de los demás, customizando la práctica totalidad de las piezas de la popular marca, cuyas características primordiales (sencillez y funcionalidad) hacen que sean muy adecuadas para tunearlas. Es lo que sucede con este frutero que ha sido convertido en una atractiva lámpara de techo.









