
Admito que no me gusta mucho ponerle fundas a las cosas, excepto al sofá para que no lo arañe mi gato, pero es que esta funda de televisión me ha encantado. Para evitar que la reina de casi todos los salones se estropee por el polvo si no se usa mucho o simplemente para decorarla mientras está apagada, hay quien elige ponerle una funda al aparato como esta de fieltro.
En la parte de la pantalla tenemos la carta de ajuste con todos los colores a los que estamos acostumbrados mientras que la trasera es gris. Como veis, un concepto muy sencillo que seguro que podéis hacer con poco esfuerzo (os recuerdo que el fieltro no solo se puede coser sino que también funciona bien con el pegamento de contacto).







