
Las telas están en nuestras casas, eso es innegable. Recubren ventanas, sofás y camas y es difícil combinarlas. No os voy a dar la panacea, porque el buen gusto es imposible de aprender, pero con estas directrices sencillas harán que parezca que por vuestra casa ha pasado un diseñador haciendo el bien.
1. Mezcla distintos tejidos con tino. Telas trabajadas como las chenillas y el terciopelo deben combinarse con otras más ligeras como el lino para no dar sensación de pesadez a una estancia. No abuses del estampado y combina telas estampadas con otras más lisas para dar un efecto liviano.
2. Elige un motivo para el estampado acorde con la estancia y con la pieza a tapizar. Si tienes que poner la tela en una superficie pequeña, elige un estampado pequeño.






Las fibras ya sean naturales o sintéticas, aunque son productos muy resistentes necesitan un mantenimiento constante, sobre todo teniendo en cuenta que son productos, que en el caso de estar localizados en el exterior, sufren unas condiciones, en ocasiones, bastante extremas. 

