
En ocasiones he visto otros muebles en los que también se utilizaban brazos de trapo o de muñecos como parte de la decoración y quedaban fatal, sin embargo en este caso, en la nueva colección de Stuart Melrose el resultado me ha encantado, a veces una misma idea puede ser buena o mala dependiendo de como se materialice y en esta ocasión ha sido un acierto.
Claramente no son muebles para colocar en cualquier lugar, no serán del gusto de todo el público y no encajan en todos los estilos decorativos, pero para dormitorios juveniles, algunos de los muebles de esta colección pueden ser perfectos y aunque este no es el único que utiliza parte del cuerpo humano en su estructura, también hay otros solo con motivos geométricos y colores alegres para los más convencionales.













