
En mi opinión, después de una mudanza, lo que más revoluciona una casa es la llegada de un bebé. Cada habitación de bebé es diferente y en ellas se ve reflejada la personalidad de los padres. En el caso del dormitorio que os traigo hoy se ve que a ambos les gustan los videojuegos ya que tiene muchos guiños a ese mundo y se ha conseguido un conjunto muy logrado gracias a la combinación de colores con objetos de lo más interesante.
El punto de partida de esta habitación son las paredes verdes sobre las que se han puesto tiras de papel de colores en vertical para romper la monotonía. En esas tiras tenemos los colores que van a dominar en el mobiliario y en los complementos como los cojines, cuadros y los peluches. Lo que más me gusta de la primera imagen es el gran cuadro que es ideal para un dormitorio infantil pero, aunque me tachéis de naïf yo lo pondría incluso en un dormitorio adolescente femenino. ¡Es que me encanta!












