
Hace un tiempo Raquel nos hablaba de las ventajas e inconvenientes de utilizar una cama baja en el dormitorio. En el post nos planteaba sus dudas respecto al sentido práctico de estas camas, y creo que no está sola en sus razonamientos, ya que los lechos a ras de suelo son una opción muy moderna y atractiva pero no apta para todos los públicos.
Cuando me independicé pululé por varios pisos de alquiler. En algunos heredé cama, en otros tuve que ingeniármelas como pude, y al final terminé por comprar un colchón que iba conmigo de piso en piso, unas veces descansando sobre ese gran somier llamado suelo, y otras acomodado sobre una base adecuada. Entonces me gustaba dormir cerca del suelo, pero claro, en aquel tiempo los huesos no se resentían fácilmente, y levantarse o tumbarse en la cama era cuestión de segundos. Analicemos la conveniencia de una cama de este tipo según diferentes edades.











