
Aunque, como decía el otro día, todo el mundo tiene algún jarrón o florero en casa, hay ocasiones en las que nos apetece colocar las flores en un recipiente diferente, con motivo de alguna cena o alguna celebración especial, para dar ese toque original al arreglo de la mesa. Aunque el jarrón que os propongo realizar también quedará bien en cualquier rincón de la casa que lo situéis.
Los materiales que necesitáis son muy accesibles y están al alcance de cualquiera, incluso los podéis tener ya por casa. Un bote o botella de cristal (mejor si tiene el cuello ancho, para que te quepa mayor cantidad de flores), cuerda de dos tipos, natural y sintética (esta última en diferentes colores, si son ácidos, mejor, para que el contraste sea mayor), pegamento o cola, y un pequeño pincel o brocha para aplicarla.


