No sé si recordaréis que hace algunos días, en uno de nuestros antes y después os comenté un caso de una cocina en la que se había logrado n cambio radical sólo con un cambio de color.
En aquel caso, que podéis ver en el link de arriba, se había aplicado el cambio de color a las paredes y a las puertas de los armarios, y aunque la distribución de la cocina e incluso los electrodomésticos eran los mismos el cambio que se había conseguido era total.
Hoy me he tropezado con estas imágenes de las que me ha parecido curioso hablar enfrentándolas a las de ese post. El por qué es que, con algo mucho más sencillo, pero con el mismo fondo, es decir, cambiar el color de nuestra cocina pero sin llegar a cambiar las puertas de los armarios o a aplicar varias tonalidades de color hemos conseguido el mismo efecto: el de un cambio radical.



Que en las habitaciones infantiles es especialmente importante la estimulación mediante el color es algo de lo que os hemos hablado en varias ocasiones, pero lo cierto es que, muchas veces a pesar de que sepamos que el color es necesario resulta difícil elegir la forma de aportarlo.




