
Sé que muchas personas a la hora de decorar temen arriesgarse, pensando que escogiendo la decoración más simple conseguirán no malgastar el espacio y además no equivocarse. Pero no es así, no arriesgarse en decoración significa un fracaso seguro, no podemos decir en un dormitorio, una cama y punto, como hizo el inquilino de la casa que os traemos hoy.
No tenemos que ir mucho más allá, tampoco hace falta hacer grandes combinaciones de color o de mobiliario, pero sí que hace falta al menos darle forma a una habitación, porque un dormitorio es algo más que el lugar donde dormimos, y necesitamos que nos aporte algo más que un sitio donde echarnos por la noche.
En el cambio que os traigo hoy se puede apreciar como con dos simples pinceladas se consiguió un dormitorio no sólo con más personalidad, mucho más masculino, sino también funcional, algo que en la fotografía anterior no era.













