
En Decoesfera hemos visto muchas veces cómo decorar con diferentes estilos pero nunca nos hemos detenido en el estilo ecléctico. Para decorar un espacio ecléctico habría que mantener una serie de normas para que la estancia, pese a la mezcla de elementos, no parezca un batiburrillo y sobre todo para que no nos quede una fantasía rococó en la que es imposible moverse.
Ya sabéis que la principal característica de un espacio ecléctico es la mezcla de estilos, por lo que vamos a partir de una base lo más neutra posible de muebles para poder construir un ambiente ordenado sobre él. Para la base yo elegiría muebles de líneas rectas y colores neutros que no tengan mucha personalidad para luego completarlo con diferentes elementos.
Yo creo que unas sillas blancas, negras, marrones o grises con un sofá a juego y una mesa de cristal pueden constituir la base ideal para crear un ambiente ecléctico. A partir de ahí, habría que ir eligiendo los complementos como cuadros, figuritas o textiles que hablen de la personalidad del dueño de la casa.







Hemos hablado muchas veces de lo difícil que resulta elegir los revestimientos para baños y cocinas. Son habitaciones con características particulares, como el calor o la humedad, y por tanto necesitan una elección más meditada. El problema es muchas veces pensamos tanto en cómo elegir el menor revestimiento para que no sufra un deterioro considerable a la larga o para que evite la acumulación de suciedad que nos olvidamos de lo atractivo que debería parecernos. 



