
Ya hemos trabajado bastante durante todo el año como para ahora tener que complicarnos la vida. Y como la mayoría de las veces en las cosas más sencillas está la verdadera belleza vamos a demostrarlo con estas cinco ideas que nos permitirán en un abrir y cerrar de ojos – y sólo con las cosas que tenemos en casa – alegrar nuestras mesas de verano, para nuestro propio disfrute o para quedar de maravilla cuando llegan invitados inesperados.
Para empezar un día espléndido nada como adornar tus desayunos con este sencillo arreglo. Una idea más para, como veíamos con las tazas, aprovechar nuestra vajilla desparejada. Las flores o las hierbas aromáticas recién recogidas del jardín quedarán preciosas sobre esas hueveras huérfanas, distintas pero agrupadas como mandan los cánones de las colecciones.





Seguro que habréis visto o tenéis en casa alguno de esos ramitos que se venden por ahí de flores secas, que además de darle un aroma especial a la habitación bien colocados, en un bote de cristal bonito, especialmente comprado para ellos, o dentro de algún centro de mesa pueden ayudarte a darle un toque de color y de frescura a cualquier habitación.