
Sé que hay muchos lectores de Decoesfera que sueñan con vivir algún día en un loft. Mientras llega ese día os invito a soñar conmigo mientras recorremos casas como la que os traigo hoy, un loft de dos plantas con una disposición un tanto particular con 127 metros cuadrados en los que se ha usado el color blanco como base de la decoración.
Empezamos nuestro recorrido por el salón situado en la planta superior. Las paredes blancas solamente se ven interrumpidas por las vigas pintadas de color casi negro y que determinan la personalidad de este espacio que se completan con otros detalles negros como la chimenea y las alfombras.
Observad cómo partimos de un espacio en forma de L en el que se han creado dos zonas de tertulia separadas con sendos sofás grises. Una de ellas está montada en torno a una televisión y la otra zona en torno a una estantería de libros que constituyen el principal elemento decorativo de la zona. Me gusta mucho cómo los detalles de color provienen sobre todo de las plantas que se han colocado sabiamente para que ninguna zona quede sin su toque verde.



