
Llega el verano y para muchas de nosotras es el momento de revisar los bolsos de años pasados. La verdad es que en mi caso, a lo largo de los años me he juntado con incontables bolsos de lona de esos cuadrados que tienen prácticamente el tamaño de un folio. Hay muchos que no los uso desde mi época de estudiante y hay otros que han encontrado un rincón en mi casa para guardar las bolsas o el pan.
Cuando vi esta idea, me encantó porque encontré un lugar para todos esos bolsos que ya no quiero sacar a la calle conmigo (seamos sinceros, este verano se llevan los bolsos de paja, así que nanay de los de lona). Lo que hizo el dueño de este salón fue llenarlos con material de cojines, ya sea gomaespuma o espumilla directamente y coser el extremo. El resultado es un cojín original y altamente resistente.

Soy una fanática de los bolsos. Lo reconozco. Tengo muchísimos. El problema es que en una casa pequeña, como la mía, no sé dónde colocarlos. Siempre falta espacio, sobre todo si no sólo queremos tenerlos guardados sino también… organizados.


