
La palabra teca, según la RAE, tiene varias acepciones. Dos derivadas del griego: una célula en cuyo interior se forman las esporas de algunos hongos o una cajita donde se guarda una reliquia. De ahí lo de “discoteca” o “filmoteca”, lugares donde se guardan discos o películas.
Pero también otra, derivada del tagalo ticla:
Un árbol de la familia de las Verbenáceas, que se cría en las Indias Orientales, corpulento, de hojas opuestas, grandes, casi redondas, enteras y ásperas por encima. Tiene flores blanquecinas en panojas terminales, y drupas globosas y corchosas, que contienen una nuez durísima con cuatro semillas. Su madera es tan dura, elástica e incorruptible, que se emplea preferentemente para ciertas construcciones navales.
¿Qué por qué os cuento todo esto?. Pues porque no sabía lo del tagalo. Es una de las recompensas que tiene escribir aquí, que aprendo todos los días cosas nuevas, tanto del tiempo que dedico a la investigación previa para escribir cada post como de vuestros comentarios.
