
Una de las cosas que a todo apasionado de la decoración le encantaría poder hacer al menos una vez en la vida es coger una casa destartalada y reformarla a su antojo. No necesariamente con muchos lujos, sino más bien con mucho cariño y paciencia.
Así es como ha reformado nuestra lectora Leda la casa que se compró en el bonaerense barrio de Villa Urquiza. Con amor, con dedicación, con esmero… Utilizando materiales reciclados, muebles viejos, telas heredadas para conseguir transformar un lugar inhóspito en algo que poder llamar hogar, pero sin gastarse una fortuna en el camino.
Hoy, en enséñanos tu casa: la casa de Leda.









