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Refugio de mujeres antes de la reforma

A la hora de hacer reformas en una casa, hay muchos factores que podemos tocar para cambiar la cara de la estancia. En el caso que os traigo hoy ha sido el papel pintado el que transforma por completo un dormitorio que en las primeras imágenes es muy soso y sin personalidad. Como siempre, además de las paredes hay más cosas que varían cuando acaba la reforma, pero si os fijáis lo que más impacta a la vista es el papel.

En el “antes” tenemos una estancia con las paredes anodinas, con una caba de batalla y un escritorio y un mueble de cajones que no nos dicen nada. La explicación: nos hallamos ante un dormitorio de un refugio de mujeres en Los Ángeles en el que pidieron a varios diseñadores que lo cambiaran para que sus inquilinas fueran más felices.

Refugio después

En el después, podéis ver que el gran cambio ha sido el papel pintado pero que no se ha escatimado en el resto de detalles. Los textiles de la cama, con toques de fucsia alegran la estancia y el nuevo escritorio deja de ser una pieza de batalla para convertirse en algo único, que nos recuerda a algunas antigüedades. La silla también adopta una nueva personalidad y en conjunto todo es más agradable, y está lleno de detalles. Vaya, que en vez de parecer que estemos en una institución pública podríamos pensar que es el cuarto de invitados de una casa particular.

Me gusta este cambio, por lo que se ha hecho llenando de color y personalidad la habitación como por el motivo por el que se ha hecho, para hacerles más agradable la estancia a las mujeres que acuden a ese refugio. Yo creo que copiaría un par de ideas como el pequeño jarrón blanco de la mesilla que puede ser un toque bonito en cualquier rincón de la casa, aunque tal vez no me atrevería con un papel con tantos dibujos como el que se ha puesto en este dormitorio reformado.

Imágenes vía | Design*Sponge
En Decoesfera | Antes y después

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