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mesas camilla

La mesa camilla es un clásico todavía imprescindible en algunas regiones de nuestro país, como Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. La tradición, derivada de la sabiduría popular en las casas de campo que no tenían calefacción, sigue viva y las nuevas generaciones urbanas aún siguen reuniéndose alrededor de ella, bien tapados con las faldas y al amor del calorcillo que sale del brasero, aunque ahora las brasas se hayan sustituído por una resistencia eléctrica y los tapetes que tradicionalmente las cubrían sean de diseños rabiosamente actuales.

La manera de venderlas también ha evolucionado y ya no hace falta dirigirse a la cacharrería o a la cestería del pueblo, podemos comprarlas online sin ninguna dificultad. Tenemos a nuestra disposición diferentes tamaños y calidades para elegir, tanto en versión redonda como rectangular, desde las más baratas de pino hasta otras un poco más caras y resistentes realizadas en madera de haya. Lo habitual es que tanto el sobre como la tarima que sirve de soporte al brasero sean de aglomerado y que las patas y la estructura sean macizas.

falda mesa camilla invierno

Para cubrir la camilla se emplea tradicionalmente una falda, que en invierno suele ser de un tejido abrigado en color cálido. Al llegar el verano se retira la tarima de soporte del brasero, que es desmontable, y se cambia la falda por otra más ligera en colores claros. Para proteger la tela de la falda del roce y la suciedad se suele colocar un cristal de cantos pulidos cortado al diámetro del sobre de la mesa.

En las tiendas textiles encontraremos una amplia variedad de faldas para cada estación, desde las más cálidas realizadas en tejido polar o acabado de terciopelo hasta las más ligeras de lino o algodón en colores claros. Tampoco tendremos dificultad en encontrar otros complementos textiles a juego, como cojines o caídas de cortina, de manera que podemos crear fácilmente una composición equilibrada de acuerdo con nuestros gustos y el ambiente de nuestra casa.

Evidentemente también tenemos la opción de hacernos la falda nosotros mismos, aunque eso requiere de cierta habilidad manual, especialmente si la forma de la mesa es cuadrada. Algún día lo explicaremos en un post detallado.

camilla rectangular verano e inviernocamilla redonda verano e invierno

En las imágenes que vemos arriba podemos encontrar una interesante alternativa al cambio de faldillas estacional. Como observaréis en este caso la estructura no es la tradicional, se ha sustituído por una mesa normal bien acabada, con barniz o laca y patas torneadas o estríadas. Se ha añadido además la tarima para el brasero, concebida de manera que podemos retirarla fácilmente en verano sin dañar las patas.

La ventaja de esta versión es que por el mismo precio tenemos por un lado una mesa tradicional y por otro una mesa camilla para cuando nos apetezca. De esta manera, en verano o cuando queramos, podemos retirar el cristal y las faldas, sin miedo a enseñar las vergüenzas del aglomerado.

Aparte de como punto de reunión también podemos utilizar las mesas camilla como mesas complementarias, por ejemplo en cuartos infantiles o en el salón, donde pueden cumplir una interesante función a modo de expositores o en el ángulo que forman los sofás, sustituyendo a las tradicionales. Gracias a que son muy asequibles también podemos considerarlas como mesas de transición, mientras que nos decidimos por el modelo definitivo o a la espera de tiempos mejores.

¿Y tú que opinas, te gustan, tienes alguna mesa camilla en casa?

Imágenes | Todomesas, Mueblear, Eizza
En Decoesfera | Mesa cuadrada o redonda

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