
Seguimos con la serie del Feng Shui y en esta ocasión quiero dar un repaso al dormitorio, una de las estancias de la casa más importantes en lo que a energías se refiere precisamente porque es uno de los lugares donde más tiempo pasa la gente. Algunos autores consideran que el lugar donde está la cama es el más importante de la casa. Ahí dormimos, leemos, nos relajamos… y llevamos a cabo todo el resto de actividades que se hacen en un dormitorio.
Según las reglas del Feng Shui, en el dormitorio predomina la fuerza femenina o pasiva (Yin), por lo que todos los detalles van orientados en ese aspecto. En primer lugar, hay que cuidar el color: las paredes serán de tonos pastel muy suaves, al igual que las alfombras. Los textiles serán de telas naturales (nada de tejidos sintéticos) mantendrán unidad con el resto de la habitación. Los colores suaves ayudarán a que los que duerman en el dormitorio descansen mejor.
La cama es el elemento fundamental del dormitorio, así que hay que situarlo en un lugar especial. Debe ocupar el rincón más alejado de la puerta y no estar alineada con ella; eso sí: es obligatorio que tenga cabecero. Detrás del lecho jamás se colocarán espejos y hay que evitar que haya ventanas para que no haya sensación de desprotección. No obstante, si te ves obligado a que haya una ventana tras el cabecero, ponle cortinas muy pesadas. No debe haber nada colgado sobre la cama ni trastos debajo. Por ejemplo, la lámpara si está sobre la cama deberá ser liviana o de papel para mantener la armonía.







