
En Decoesfera nos encantan los clásicos. Nos pirramos por la decoración atemporal (y a ser posible un poquito minimalista). No le hacemos ascos a alguna pieza que destaque sobre el resto porque sabemos que esa pieza “compensa el horror vacui” del rincón opuesto, pero de ahí a poner una reproducción a tamaño natural de uno de los guerreros de Siam en la cocina va un trecho.
En primer lugar, porque ocupa un montón de espacio. Como es una reproducción a tamaño natural del original, y los originales son del tamaño de una persona, pues el dueño de esta casa va a tener a un guerrero chino en su cocina permanentemente. En segundo lugar, porque como ya hemos visto en otras ocasiones, cualquier elemento decorativo colocado en la cocina se ensuciará muchísimo más (sobre todo de grasa) que en cualquier otra parte de la casa.












