
En cierta medida este escritorio me recuerda a un iglú, es como si al ponerte a escribir o a trabajar te metieses dentro de él y te aislases del entorno, aunque en realidad todo sigue alrededor. Cuando estudiaba en bibliotecas no me gustaba mucho este tipo de mesa, porque prefería poder ver lo que había a mi alrededor, pero en casa si la habitación en la que tenemos la mesa de trabajo tiene otros usos puede ser interesante.
Cada vez somos mas los que trabajamos algunas horas, o todas, desde casa, pero no todos podemos disponer de una habitación especialmente destinada para ello, la ‘oficina’ tenemos que instalarla muchas veces en el salón, en el comedor o si hay espacio suficiente en el dormitorio, en esos casos de ambiente compartido un escritorio que aisle puede ser una buena idea.









