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cabeceromartha

El otro día, visitando a un amigo que se acaba de independizar, los dos comprendimos a la vez una de las verdades de la existencia decorativa. Esta revelación cambiará para siempre nuestras vidas de recién emancipados. ¿Qué es lo que comprendimos de repente? Pues que los cabeceros de la cama están ahí precisamente para no manchar la pared que hay en la cabecera de la cama.

No son, pues, un simple complemento o unas barras donde, ejem, atar a las personas, sino que son algo más. Como siempre, en Decoesfera somos conscientes de que no tienes mucho dinero o que, simplemente, te cansas de los complementos de tu casa después de un poco de tiempo. Lo que hoy te proponemos es que hagas un cabecero para tu cama con papel pintado. Para ello sólo necesitas una cama que esté pegada a la pared, papel pintado, tijeras y cola.

Lo primero que hay que hacer es medir la cama. No es lo mismo hacerlo para una cama de 90 que para una de 1,35. Lo ideal es que se ajuste a las medidas de la cama, y en caso de duda, mejor que sobren un par de centímetros para que no quede demasiado ridículo. Elige un diseño que vaya bien con tu habitación (mis papeles favoritos están en Papeles de los 70) y recorta la parte superior de alguna manera original, siempre teniendo en cuenta el diseño.

Toma bien las medidas y pega el papel pintado donde vayas a colocar la cama y ¡voilá!

Vía | Martha Stewart

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